9 de diciembre de 2009

La Usabilidad en el diseño Web

1. Introducción

En el momento de diseñar una página web tenemos que tener en cuenta varios elementos que juntos harán que nuestro proyecto sea un éxito: la calidad de los contenidos, la calidad del servicio de hospedaje web y la calidad del diseño.

El diseño de la web va más allá del mero diseño gráfico, ya que a través del diseño establecemos la forma en la que el usuario de nuestra web interactúa con el servicio que ofrecemos. Por lo tanto, de un diseño adecuado depende que nuestro sitio web sea considerado exitoso ya que el usuario puede conseguir su objetivo sin dificultad (comprar un producto, obtener alguna información, pasar un rato entretenido, etc.)

Por lo ya expuesto un buen diseño deberá ser fácil de emplear y de aprender a usar, claro, conciso y amigable. Para conseguir esos objetivos se emplean técnicas y métodos que aseguran la adecuación de diseño a las necesidades de los usuarios del sitio (Usabilidad).

Desarrollaremos esas técnicas denominadas, habitualmente, como Diseño Centrado en el Usuario.

2. Usabilidad y accesibilidad

La usabilidad se puede asimilar al concepto de facilidad de uso, aunque no tiene una traducción y definición clara la más extendida es la empleada por el organismo regulador ISO que la define como:

el grado de eficacia, eficiencia y satisfacción con las que usuarios específicos pueden alcanzar objetivos específicos en contextos de usos específicos

Por lo tanto un diseño usable lo es siempre en relación con los usuarios específicos que lo utilizan en un contexto específico. Toda aplicación sitio web se diseña teniendo en cuenta las necesidades específicas de un grupo de usuarios, por lo que no existen reglas absolutas y lo que puede funcionar en un contexto no tiene, necesariamente, que funcionar bien en otro.

Por lo cual a la hora de evaluar la usabilidad de un sitio web es necesario tener en cuenta tantos atributos cuantificables objetivamente como puedan ser el número de errores cometidos por el usuario o el tiempo empleado para realizar una tarea. Y también atributos medibles de forma subjetiva como la satisfacción del uso del sistema o la calidad percibida por el usuario.

La usabilidad va siempre de la mano de la accesibilidad, este concepto se refiere a facilitar el acceso a los contenidos a potenciales usuarios que puedan tener limitaciones físicas como discapacidades, dominio del idioma o incluso limitaciones debidas la tecnología disponible.

Esto crea una paradoja ya que mientras que en los conceptos de usabilidad adaptamos el diseño a una audiencia concreta, en la accesibilidad pretendemos no excluir a nadie por sus limitaciones. La resolución de esta paradoja da lugar a las versiones de un sitio web en el que muestran diferentes versiones en diferentes idiomas o versiones solo de texto o para otras plataformas distintas del ordenador como por ejemplo el teléfono móvil.

3. Arquitectura de la información

Por debajo de la interface de usuario o del aspecto de nuestra web, debemos tener en cuenta cómo se organiza la información. Hay un componente no visible del diseño pero que influye grandemente en la habilidad del sistema: la estructura y organización de la información, habitualmente conocido como Arquitectura de la información (AI).

Podemos pensar en la AI como en la estructura de un libro que organiza las ideas en párrafos, capítulos y secciones para que le tengan sentido al lector. O en un bibliotecario que organiza el acceso al contenido de su biblioteca.

Cuando un usuario llega a nuestra web normalmente va buscando algún tipo de información. De nosotros depende que le ofrezcamos un sistema capaz de darle lo que necesita.

Dentro de la AI hablamos de Diseño conceptual o metáfora que usamos para interactuar con el usuario y de Recuperación de la Información o métodos utilizados tanto para facilitar al usuario que pueda encontrar información, mediante la definición de índices, clasificaciones, taxonomías (esquemas de clasificación como por ejemplo las especies animales) o sistemas de búsqueda el la web. También se busca facilitar que el sitio pueda ser encontrado mediante metadatos y optimización para buscadores (SEO) es lo que se conoce como findability o encontrabilidad.

4. Diseño web centrado en el usuario

Por todo lo visto anteriormente, se hace necesario tener una metodología que permita realizar diseños usables y accesibles, el método más empleado es el definido por Norman y Draper y conocido como Diseño Centrado en el Usuario o User-Centered Desing adaptado a las características propias del medio web.

En esta metodología se entiende que todo el proceso de diseño y desarrollo del sitio web debe estar centrado en el usuario y sus necesidades, objetivos y características. Esta aproximación al diseño implica que el usuario debe estar involucrado en el proceso de diseño desde el principio. Por lo tanto es fundamental conocer el tipo de usuario al que nos enfrentamos, sus necesidades y expectativas referentes a nuestro sitio web. Si es posible es recomendable probar el diseño con los usuarios y observar como reaccionan al mismo.

El proceso de Diseño Centrado en el Usuario se puede dividir en varias fases reflejadas en el esquema:

Las fases de diseño, prototipado y evaluación son cíclicas por lo que se repiten durante la fase de desarrollo, debiéndose probar y evaluar los avances hechos desde las primeras etapas de forma que se corrijan los errores desde el principio. Si dejamos la evaluación para el final del proceso, podemos encontrarnos la desagradable sorpresa de tener que rehacer todo el diseño de nuevo. Siempre es más sencillo reconducir un diseño que tener que volver a hacerlo.

5. planificación

Antes de empezar a escribir código o a diseñar el aspecto gráfico de un sitio web, debemos empezar por planificar el trabajo. Es vital identificar los objetivos del sitio web, así como las necesidades, los requerimientos y expectativas de los potenciales visitantes del sitio.

Con toda esa información podemos escribir los requerimientos del sitio web en los que también cuentan los requerimientos de tipo técnico (referidos al servidor o back-end y al interface o front-end), recursos humanos necesarios y presupuesto disponible. Con los requerimientos se busca un equilibrio entre lo que podemos ofrecer en nuestro trabajo y lo que necesita o puede asumir el cliente.

El sitio web que hagamos debe servir como medio para que el cliente consiga sus objetivos de cara a los usuarios finales.

Es imprescindible, por lo tanto, conocer las necesidades y objetivos que busca el cliente junto con sus condicionantes, habitualmente se obtiene esa información mediante reuniones de trabajo en las que se fijan objetivos. También es importante obtener información sobre el usuario final que usará la web:

  • que necesita o espera del sitio
  • que objetivos tiene
  • como se comporta o actúa
  • como afecta eso a la interacción
  • experiencia y conocimientos previos, etc.

Estos datos pueden ser conocidos por el cliente o no, en ese caso se utilizarán metodos de indagación como estudios de mercado o etnográficos, encuestas, entrevistas…

Cuanto más podamos definir el perfil del usuario mejor podremos adaptar el diseño a sus necesidades y mejor será su experiencia con nuestro sitio.

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